La Parroquia Eclesiástica Valle Hermoso vivió una Semana Santa marcada por una profunda participación comunitaria y fervor espiritual. Bajo la guía del Padre Daniel Musulu, los fieles recorrieron el camino de la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo a través de diversos momentos clave:
- Domingo de Ramos: La comunidad se volcó a las calles para la bendición de los ramos, simbolizando la entrada triunfal de Jesús y el inicio de la Semana Mayor con una alegría desbordante.
- Triduo Pascual: Durante el Jueves y Viernes Santo, se vivieron momentos de gran recogimiento. El lavatorio de los pies recordó el llamado al servicio, mientras que el Vía Crucis por las principales calles de la parroquia fue un acto de fe pública y reflexión sobre el sacrificio de la Cruz.
- Vigilia Pascual: La celebración culminó con la "Madre de todas las vigilias", donde la luz del Cirio Pascual iluminó el templo, celebrando la victoria sobre la muerte y renovando la esperanza de los habitantes de Valle Hermoso.
Fue una semana de reencuentro, fe viva y unidad parroquial, dejando un mensaje de renovación espiritual en cada hogar.








